Reserva natural de Arbor Hills
611/04/2012 por Ana (Ana Travels)
Al menos dos domingos por mes vamos a la reserva forestal de Arbor Hills, que queda a unos quince minutos de casa. La reserva tiene unas 200 hectáreas y está en medio de un barrio (o varios).
Como todo aquí, está muy bien organizada. Hay estacionamiento, baños, quincho para picnics, juegos para chicos, un mirador y muchos senderos (de cemento y de tierra) para correr, caminar, andar en bicicleta o patines y pasear al perro.
Según los carteles de la entrada, la idea es recrear y preservar tres hábitats naturales típicos de la región: zona forestal de tierras altas, pradera (en mi opinión, la más linda) y bosque ribereño.
La gente va a correr, caminar en serio – tipo power walking – o a “tomar la fresca y sacar a ventilar a la patrona”, sacar a pasear a los perros e hijos (en un combo 2 x 1) o a andar en bici. Los fines de semana a la tarde hay bastante gente y es difícil encontrar lugar para estacionar. Nos ha pasado de llegar y tener que “recular en chancleta” por lo lleno que estaba.
Además de preservar la flora nativa, la idea es que los animalitos nativos también prosperen y se multipliquen. Hay varios carteles que te recuerdan amablemente que no te apartes del sendero para no molestar a la fauna y flora. Una de las criaturitas de Dios a quien nunca jamás quisiera molestar son las cascabel (y no cascabel también) que habitan por estos pagos (de solo pensarlo me da picazón en la cabeza, que es como somatizo el terror que me dan. Bah, si llego a ver una, me da un ataque de pánico con hiperventilación y movimientos espasmódicos incontrolables. Si no me creen, pregúntenle a mi marido.)
Además de la posibilidad de hacer actividade fisica en plena naturaleza en vez de estar encerrados en un gimnasio con olor a chivo, me encanta poder ver como va cambiando el lugar al ritmo de las estaciones. De lejos, la mas linda es la primavera.







Qué bueno tener un espacio así a mano!
Acá no es que no haya, la reserva ecologica está buena, pero nada que ver con ello, nunca se plantea la idea de recreación más conservación, sino sólo lo segundo y que sos más bien invasor, por otro lado no están tan bien cuidados, y ni hablemos de seguridad… En general por estos motivos muchos espacios verdes que deberían estar geniales dan la irmpesión de desolación.
Pero volviendo al tuyo, me encantó el arroyito, y sobre todo las flores silvestres!
Besos
Estaria bueno que mejoraran esos aspectos pero hay tantas otras cosas mas urgentes para resolver que seguro pasan a un octavo plano, desgraciadamente.
Que bonito tener ese espacio de naturaleza cerca!! las fotos son lindas, me gusta el verde intenso!!! A las cascabeles es cierto mejor tenerlas lejos.
Me gustó mucho la forma en que está narrado. Dan ganas de visitar el lugar!!
beso
Gracias! Si alguna vez venis por estos pagos, te llevo
Uaaaaaaaajajajaja! me imagino a los yankis diciendo “salí a tomar fresco y a ventilar a la patrona” ahjajaja!
La pradera! Debe andar Laura Ingalls correteando por ahi …
=D
Ahhhhh nonononono, si hay cascabeles conmigo no cuenten!
Que lindas flores! Tijerita en mano me hago un lindo ramito … y termino en cana me imagino. Mejor dejamos las florcitas en su lugar, no sea que salga alguna víbora de entre los yuyos …
Hermoso lugar
besos
Yo tambien pense en hacerme de un ramito pero no daba.
Por las dudas, miro bien donde piso, no sea cosa de tener una sorpresa desagradable. En realdiad, es mas grande mi miedo que la posibilidad de encontrar una, pero que las hay, las hay!