L de Le Hocq

Cuando vivíamos en Jersey, una de nuestras actividades preferidas era salir a caminar los fines de semana. A veces hacíamos senderismo por los acantilados, ya que los caminitos están perfectamente señalizados y cuidados, aunque agrestes, y usábamos una guía especial, Jersey Rambles, que tiene recorridos ya armados.

Marea baja

Marea baja

Nuestro departamento estaba en una calle llamada Havre des Pas y teníamos que sufrir la misma vista del mar y playa todos los días. Por esa misma calle, que bordea la costa, caminando hacia el este se encuentra la punta de La Nez. Cuando la marea está baja, quedan al descubierto enormes espacios de lecho marino. Caminamos entre rocas altísimas que, al subir la marea, quedan cubiertas por el agua y no se ven desde la playa. Parece un paisaje lunar. Es rarísimo caminar por el lecho marino sabiendo que dentro de unas horas va a volver a quedar bajo el agua.

Paisaje lunar de La Nez Point durante marea baja.

Paisaje lunar de La Nez Point durante marea baja. Atenti a mi “bronceado”

La primera vez que estuvimos ahí, yo tenía terror de que la marea subiera de golpe porque había leído carteles que advertían al respecto. Íbamos paseando por la Luna cuando vimos que desde la terraza de una casa que daba a la playa, una pareja agitaba  los brazos y nos llamaba. Pánico total, pensé que nos ahogaríamos ahí mismo.

– ¡Vamos, que sube la marea!

– No pasa nada. Está todo bien.

– ¡VAYAMOSNOSYA!!! ¡NOSTAPAELAGUA!- insertar grititos de esposa aterrorizada y gruñido de marido molesto.

– Me parece que están diciendo mi nombre- Efectivamente, esa pareja nos estaba llamando, no por la marea, sino el hombre reconoció a Sean porque trabajaban juntos y querían invitarnos a tomar unas cervezas en su casa.

Jersey Round Tower, edificada en 1781 para defender la isla de posible ataques franceses

Jersey Round Tower, edificada en 1781 para defender la isla de posible ataques franceses

La siguiente vez que paseamos por La Nez, también un domingo, llegamos hasta la punta, donde la torre redonda de piedra. Sobre la avenida costanera, llamada La Gran Route de la Cote, hay un pub y restaurante bastante pintoresco llamado Le Hocq. Eran las 13:50 y la cocina cerraba a las 14 y teníamos mucha hambre.

La chica que nos atendió, una polaca con carácter fuerte, nos dijo que o pedíamos ya o nos  quedábamos sin comer. En realidad nos dio una orden “Order. But quickly”. Es interesante ver las diferencias culturales entre los europeos del este, bruscos y ásperos para decir las cosas, y los británicos, que son corteses y correctos. A esa chica la apodamos drill sergeant- la sargenta. Por suerte nunca se nos escapó el apodo en su presencia, y eso que volvimos muchísimas veces.

Vista de la torre de defensa y parte de St. Clement detras.

Vista de la torre de defensa y parte de St. Clement detras. El pub es la construccion blanca

Nos gustaba especialmente hacer esa caminata algún domingo para el almuerzo. Ese día preparaban un plato especial, el Sunday roast, que era riquísimo. Nada complicado, as asado al horno pero con un twist. Puede ser cerdo o carne de vaca, papas asadas, Yorkshire puddings (una especie de bollos hechos con masa de panqueque en horno muy caliente. Son mi parte preferida del Sunday roast, bien cubiertos de gravy), arvejas u otros vegetales y gravy, la salsa hecha con el jugo de cocción de la carne.  Personalmente, me gusta el de cerdo porque tiene crackling, el cuero bien dorado.

Lo bueno de ir y volver a pie era que podíamos disfrutar de un buen almuerzo sin cargo de conciencia, ya que eran al menos 30 minutos de ida y otros tanto de vuelta.

 

 

 

About Ana

Hi, I'm Ana. I'm originally from Argentina but I'm currently living in Dallas (USA) with my British husband. I'd like to share my experiences as an expat and as a traveller.

10 thoughts on “L de Le Hocq

  1. Me causó mucha gracia lo de la marea y el susto que te pegaste con eso.. Menos mal que solo era una invitación a tomar algo, y el agua no los tapó!
    beso

  2. Que lindo tener un lugar así para pasear! Me hizo reir lo de la marea. Que lindo poder bajar el almuerzo inglés, pesaditos si los hay, con una caminata. Besosss

  3. “teníamos que sufrir la misma vista del mar y playa todos los días” que castigo por favor!! jaja Supongo que porque vivo tan lejos del mar, me atrae enormemente vivir en un lugar asì.

    Besos

    1. ja! Que bueno que captaste la ironia. No estaba segura de escribir eso por las dudas de que la gente lo tome en forma literal 🙂
      Yo tambien vivo muy lejos del mar y vivir ahi fue toda una novedad.

  4. Vivir cerca del mar, dar paseos para tomar aire, sol y de paso gastar calorías, amigos que te inviten a tomar algo: suena muy bien, aún cuando pueda despertarse el pánico por las mareas que suben.

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