Comida y momentos inolvidables

Parafraseando a Carlos Gardel, comer es un placer genial, sensual.

Cuando comemos, usamos todos los sentidos: gustamos, olemos, tocamos y miramos la comida. A veces, hasta podemos oirla, como el crepitar de la provoleta recién traída de la parrilla.

Unos de los placeres de viajar es poder probar platos desconocidos para nosotros. O conocidos, pero los comemos en su lugar de origen, como la vez que comimos vitel toné en Génova. No era tan rico como el de mi mamá pero estaba bien. Incluso, tenemos la posibilidad de probar ingredientes frescos, verduras de estación, quesos artesanales, entre otros, comprados en mercados locales.

La comida y el vino tienen el sabor del momento. Ese es el sabor que perdura en la memoria para siempre. Recordamos la comida, el lugar, la compañía. Nos ha pasado probar, por ejemplo, un queso sardo fresquísimo y un prosciutto artesanal de los dioses en una feria en la campiña toscana y tentarnos de comprarlos. Cuando los abrimos en casa, si bien eran ricos, no tenía esa magia especial.  A partir de ahí decidimos disfrutar al máximo la comida donde la comamos y quedarnos con el recuerdo del momento vivido.

Por suerte, las fotos ayudan a recordar esos momentos y puedo compartirlos con ustedes.A Comidas favoritas

Comimos pecorino creo que casi todos los dias en la Toscana. Como nos alojamos en un agriturismo, teníamos cocina y comprábamos nuestras provisiones. Una constante era el queso pecorino (de oveja), baguettes y prosecco para comerlos debajo de la glicina. Con esa vista, cualquier cosa que comiéramos iba a ser una delicia.

Siguiendo con la línea italiana, este plato de pastas resume la perfección de la pasta italiana: suave, sabroso, sabores definidos pero no dominantes. El momento que me recuerda es uno de los mejores del viaje: visita y almuerzo en una bodega.

B comidas del mundoAclaración para los no argentinos: la provoleta es una tajada gruesa de queso provolone asada en la parrilla hasta que esté dorada y crocante por fuera y derretida por dentro. Es una de las cosas que no dejo de comer cada vez que voy a Argentina, es como un ritual. Provoleta, achuras, asado, vino. ¡Qué más puedo pedir!

provoletaEn Texas se come mucha carne, claro, pero no solo de vaca sino de caza también. En un restaurant de Fort Worth llamado Reata Grill sirven esta delicia: chorizo de alce (elk sausage) con grits de cheddar y jalapeño. El grits es una especie de polenta molida más fina, hay amarilla y blanca y es un alimento básico de la cocina tejana. Este plato es una maravilla: un poco picante, ahumado, cremoso, “quesoso”, muy sabroso. Hemos viajado una hora solo para comer esto.

chorizo de alce con gritsDe Canadá recuerdo con cariño el poutine, el plato nacional quebequense. Es genial en invierno porque tiene varias decenas de miles de calorías. Cuando estuvimos en Ottawa en pleno invierno, salíamos del hotel envueltos en varias capas de abrigo a comprar poutine para cenar. El poutine consiste en papas fritas bañadas en una salsa espesa hecha con los jugos de la carne asada y cheese curds (Google me dice en es queso en granos. Son gránulos de queso poco procesado ni moldeado que hacen un ruidito muy gracioso y típico al morderlo, squiiiissh). Este es el tradicional y hay muchas variedades con ingredientes agregados a esta receta básica.

poutineFrancia es, para mí, uno de los paraísos gastronómicos adonde quisiera ir bien seguido. Una de las comidas tradicionales de la región de Bretaña son las galettes, crepes de trigo sarraceno con relleno dulce o salado. Una vez almorzamos galettes saladas y comimos galettes dulces de postre (marrons glace con crema… ay, ay ay!) en una crepería situada en el casco antiguo de Dinan. Comer galettes con sidra seca bretona en una casa medieval no tiene precio.

galettes

¿Cuál es tu comida y recuerdo favorito? (sacando la comida de la abuela, claro)

About Ana

Hi, I'm Ana. I'm originally from Argentina but I'm currently living in Dallas (USA) with my British husband. I'd like to share my experiences as an expat and as a traveller.

6 thoughts on “Comida y momentos inolvidables

  1. Ana, WOW ! Usaste las palabras justas para cada descripción. Menos mal que me lo leí mientras almorzaba una milanesa con puré (sí sí, me hago milanesas aquí siempre) 😛
    Cuando leí “poutine” me dio un poco de orgullo de inmigrante !! Y eso que no hay mucho de qué estar orgulloso de un plato tan poco sano jajaja Pero es verdad lo que decís, es el plato nacional quebequense, y no conozco a nadie que no le guste la poutine.

    Voy a hacer un post pronto sobre la poutine, porque hay tantos lugares para comerla y tantos tipos y combinaciones !!

    Alicia debería contar su anécdota, cuando vino aquí a Québec pidió une “poutin” (que suena como “poutain”) en vez de “poutine” jejeje

    Me encantó el post 😀

    1. Sabés que cada vez que hice milanesas en Dallas me salieron horrendas? La carne larga mucho agua y quedan feas. Las de pollo zafan.
      Me imagino la cara de la gente con la putain (o lo que haya dicho Alice)!

  2. Últimamente, casi todos los que recuerdos y momentos lindos los asocio a la comida.
    Evocación y nostalgia, o gorda sin remedio?

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