Ernesto Sábato íntimo: visita a su casa-museo

  • ¿Querés que vayamos a algún lado a pasear? – pregunta mi mamá un sábado por la mañana. Había llegado a Buenos Aires hacía poquitos dias.
  • Bueno, pero ¿adónde?

  • Ya sé, la casa de Ernesto Sábato en Santos Lugares.

Me fijé el horario y la dirección en Google y llamamos a un remis. El tipo perdió el rumbo en algún momento pero llegamos bien, diez minutos antes de que cerraran.

Al llegar, vimos dos personas esperando. Resulta que la información que aparece en Google no es correcta. No cierra a las 13 sino que a esa hora empiezan las visitas guiadas.

Esperamos un rato en la puerta. La casa está a un par de cuadras de la estación de tren de Santos Lugares, en un barrio tranquilo. Enfrente hay un club y un mural gigante con el retrato de Sábato.

Un rato después de las 13 vino a recibirnos Luciana Sábato, una de sus nietas. Eramos 8 en total.

La visita comenzó en el jardín de adelante, que pertenecía a Ernesto: oscurecido por las frondosas copas de árboles añejos, no crecen demasiadas plantas. No se lo toca porque Sábato dejó expreses instrucciones.

Pasamos a hall de entrada. Alli, colgados en un perchero, están su gorra y su tapado beige. Luciana nos mostraba videos que tenían que ver con lo que estábamos viendo. En este, Sábato mismo hablaba de su niñez y sus trajes.

Ernesto Sábato

De ahí, pasamos a la biblioteca. Luciana nos contó que allí estabamos todos sus libros en el orden en que los guardaba, que tenía sentido solo para él. Además, la gran mayoría tiene las anotaciones al margen que hizo Sábato a lo largo de su vida. En este ambiente está el escritorio de Matilde, la mujer de Sábato, que también amaba escribir.

Ernesto Sábato

La biblioteca no es muy grande pero es muy acogedora y luminosa. Aquí me enteré de cosas de la vida de Ernesto Sábato que no conocía: que era científico y que trabajó con Houssay, quien lo envió a trabajar un año con Marie Curie. ¡Sábato era toda una eminencia científica! Sin embargo, al notar que los avances que se hacían en medicina podían ser utilizados para fines bélicos, se desilusionó de la ciencia y quiso abandonarla. De hecho, lo hizo unos años más tarde y Houssay le retiró al palabra por 30 años. Algo similar le pasó con el comunismo. Fue a participar de la Cuarta Internacional en Bélgica y lo que vio y se enteró le hicieron desilusionarse tanto que abandonó el partido, aunque siguió siendo anarquista.

Ernesto SábatoEl ventanal de la biblioteca

Luciana contó muchas anécdotas de la vida de su abuelo y de la familia que ahora no recuerdo, pero rescato el hecho de que la guia sea un familiar cercano porque enriquece más la experiencia.

Luego pasamos a su escritorio, donde está su máquina de escribir Olivetti, de la que habla en el video que vimos en ese ambiente. También está su archivo personal. Aquí escribió algunas de sus obras, mirando al jardín de Matilde, y escribió otras mirando a su jardín, en otra habitación.

Ernesto Sábato

El jardín de Matilde es más chico pero muy luminoso y alegre, con plantas y un jazmín enorme. Cada jardín refleja la personalidad de su dueño. En este jardín se encuentra la estatua de Ceres que estaba en el Parque Lezama y que tiene un papel en Héroes y Tumbas.

Ernesto Sábato

Por último, pasamos a su atelier. Ernesto Sábato comenzó a pintar de grande, según decía porque tenía problemas de la vista y no podía escribir. Parece que en realidad no quería escribir más, pensaba que había escrito lo sufiente y fue una manera elegante de sacarse a las editoriales de encima. Dos amigos suyos lo ayudaron a diseñar el atelier con la mejor luz, la del sur. Un tal Soldi y un tal Berni ¡pavada de amigos!

Las cajas de madera fueron utilizadas para transportar sus obras a Paris, donde tuvo lugar su única exposición.

Ernesto Sábato

Luciana cuenta que la restauración de la casa iba a ser un homenaje para cuando Sábato cumpliera 100 años, pero no se logró porque la municipalidad, si bien aprobó enseguida el proyecto, tardó dos años en entregar el dinero y Sábato murió unos meses antes de su cumpleaños. Sin embargo, ella y su padre Mario Sábato siguen con este proyecto a pulmón.

La visita es gratuita pero se puede colaborar comprando un bono contribución de 100 pesos o comprando algún libro de los que están a la venta. Mamá compró un bono y yo, un libro para poder entender mejor a este escritor.

Datos útiles

Las visitas guiadas son los jueves con reserva previa a sabatoluciana@gmail.com a las 11, 12, 13 y 14 horas.

No es necesario reservar para las visitas de los sábados. Se hacen cada hora a partir de las 13.

La dirección es Ernesto Sábato 3135, Santos Lugares.

 

About Ana

Hi, I’m Ana. I’m originally from Argentina but I’m currently living in Dallas (USA) with my British husband. I’d like to share my experiences as an expat and as a traveller.

3 thoughts on “Ernesto Sábato íntimo: visita a su casa-museo

  1. Que interesante visita. Un capo don Sabato!!! Tratare de visitarla. Muy buenas son tus fotos, muy buena data!!

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